La felicidades es más efímera que un segundo
Y es que lo bueno nunca dura... por desgracia... pero la vida sigue, y por cada segundo que muere un segundo nace, ese es el ciclo de la vida: nacer, crecer, morir... y esto se repite infinitamente...
La vida se encarga de mantener esos momentos difíciles más frescos que los momentos felices, como para restregarnos en la cara lo mal que hemos actuado en el pasado.
Con cada paso mal dado es un momento más que recordaremos hasta el final de los días y una razón más por la cual tendremos deseos de rebobinar nuestra vida hacia atrás como si de una cinta se tratase... pero la vida no es así, esta tiene un ÚNICO sentido, ir adelante, sin ver a los lados, y mucho menos hacia atrás...
Y es que aunque no queramos, la felicidad es más efímera que un segundo.